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Ensayos : Castellano Last Updated: Noviembre 3, 2012


Seguridad Política & Seguridad Estratégica (fragmento)
Elías Letelier

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1)Desde la prensa obrera a la Internet

a) Palabras preliminares
b) La creación
c) El despertar de los trabajadores
d) La prensa obrera
e) Formación de cuadros político-técnicos
f) El concepto tecnológico como modelo


 

A. Palabras preliminares

 

Al tener que referirme a los cambios que nos han impuesto las comunicaciones actuales, considero imprescindible citar las proezas que otros seres humanos realizaron, en otros tiempos, para que nos sirvan de modelo de lucha y organización. Sin ser historiador, pese que mi poesía es un instrumento de la historia, me veo en la obligación de hacer una breve reseña sobre un aspecto del movimiento obrero en Chile, haciendo un paralelo entre el desafío que constituyó la prensa para este movimiento, y lo que es para nosotros la Internet. Creo que es fundamental detenerse ante los mecanismos que estos trabajadores crearon para defender sus intereses y conquistar un mundo mejor, especialmente hoy, cuando la izquierda sufre una fuerte depresión ideológica.

 

B. La creación

 

Las expresiones del arte no son patrimonios de una sociedad económica, ni de una organización política que cree saber el camino de la verdad, aunque aquellos que interpreten el sentir social, sean producto de esa misma realidad. El arte es una expresión natural o cognoscitiva que se manifiesta en los diferentes estadios donde labora, vive y recrea el ser humano. Desde la actitud espontánea al tararear una melodía, a la necesidad de expresar los estados mentales de la realidad, a través de formas estéticas que demandan la elaboración de complejas psicoestructuras para poder describir o retratar el mundo circundante, son expresiones naturales que celebran la libertad del ser humano.

 

Todas estas expresiones viven bajo el asedio y se ven condicionadas por el dinero, ya sea mediante modelos de pensar, vestir, caminar, cantar, pintar y escribir, como las otras tantas formas de recrear el mundo inmediato. El objetivo es condicionar al ser humano a cierto estado y modelo de vida que obedezca a las necesidades de un patrón económico específico, negándole su libertad y derecho a soñar.

 

C. El despertar de los trabajadores

 

Lo modelos de explotación establecen marcados hábitos de conducta y formas de vivir que se transforman en tipos culturales, llevando al explotado a sumirse en un naturaleza de mercancías que lo enajena de su propia identidad, transformándolo en esclavo de un modelo que lo sume y consume como un mero carburante de producción.

 

Para salir de la miseria que imponen los grandes humanistas propietarios de los recursos y medios de producción, el trabajador se organiza entre los trabajadores y juntos, sueñan y elaboran mecanismos de defensa que les permita defender sus intereses de explotados. No es extraño que durante la gestación del movimiento obrero en Chile, la lucha se diera en torno a establecer cambios culturales, no negándolos, sino que remplazando las oprobiosas expresiones impuestas por el capital, por otras que obedecieran a las necesidades de los trabajadores. Para ello, después de las grandes luchas orales, los trabajadores establecieron organizaciones mutualistas que tenían como fin promover un nivel de estructura que les permitiera una mejor defensa de la libertad.

 

Es así, que después de muchos intentos de organización, con el perfil de organización mutualista, se crea en el año 1909, la Federación Obrera de Chile (F.O.Ch). Se adhieren a esta nueva institución las Uniones gremiales que representan a los diversos sectores en que laboran los trabajadores. Los marítimos, los ferroviarios, los mineros, etc., se encuentran representados en la Federación Obrera de Chile

 

“La gran fuerza que anhelamos desarrollar no es para violentar y aplastar a nadie, es a mi juicio para crear la nueva sociedad que ha de libertar a capitalistas y obreros de la esclavitud del régimen en que viven, no aplastando a una clase, sino construyendo con su actividad, su fuerza, su inteligencia, elementos constructivos de la nueva sociedad libre...”[1]

 

Es en el norte de Chile, donde se encontraban los grandes yacimientos de nitrato y minerales. Allí, después de la Guerra del Pacífico, se abrieron grandes centros industriales, formándose densas poblaciones obreras, mientras que en el centro del país, la industria manufacturera, producto de la explotación en el norte, comenzaba a adquirir un despegue económico.

 

Fueron importantes los primeros niveles de organización de los obreros. Aquí se reconocen como hermanos de clase y dedican a intercambiar informaciones que les permiten conocer lo que sucede en otros recintos laborales. Los obreros realizaban actividades de carácter colectivo donde se introducían textos recitados, pequeñas obras de teatro, cantos populares y otras expresiones. Estas manifestaciones denunciaban el maltrato que recibían, como también el placer de descubrirse unidos, en una misma lucha por la libertad. Los trabajadores despertaban así, una conciencia como necesidad de identificación y que se imitaba en otros centros de labor.

 

“La educación, cada vez más desarrollada y más completa irá elevando la cultura de los individuos y de la sociedad, contribuirá, mientras más avancemos, hacia el porvenir a dotar a cada individuo y, cada sociedad de una perfecta noción del derecho de la libertad”[2]

 

La transmisión oral había llegado a su límite, se tenía que avanzar bajo un modelo inequívoco y que no desvirtuara el pensamiento que alimentaban los nuevos requerimientos de cambio de los trabajadores. Aquí, la necesidad de comunicación impuso el primer cambio cultural a los obreros, quienes ya se preparaban para asumir los desafíos de la nueva empresa. Si bien, el primer cambio cultural lo establecen cuando se deciden a actuar en defensa de sus intereses, en nuestro caso, tal acción se realiza cuando rompen con la trasmisión oral y adquieren medios de prensa.

 

Durante todo este proceso, ya existía el espionaje organizado. Los patrones se encargaban de monitorear el movimiento de las masas obreras, intercambiando información por favoritismos. Esto llevó muchos intentos de organización a que fallaran en su gestación y que los que incitaban a estos niveles de desafío fueran perseguidos. La persecución variaba desde una mera reprimenda laboral a una golpiza en la oscuridad; desde la perdida del trabajo y el despojo de los pequeños vienes, a la muerte accidental o el tiro a mansalva. Es importante destacar que las policías privadas de estas empresas constituían una amenaza directa para los trabajadores.

 

En la medida que avanzaba el desarrollo orgánico de los obreros, quienes creaban redes orales que se extendían a través del desierto, llegando con cierto retardo a cubrir todo el país, se vieron enfrentados al soplonaje que les minaba considerablemente el desarrollo.

 

El espionaje que realizan las compañías y el Estado, impusieron a los obreros complejas astucias y niveles operativos que los llevaron a crear mecanismos de defensa adecuados para tal fin. Era normal que en una sociedad de extrema pobreza existieran los soplones, pues estos consuetas de los Jefes, desesperados ante el sufrimiento, sólo ven esta salida a la miseria que viven. Pero fue el estudio y reconocimiento de esta manifestación anti-obrera lo que llevó a establecer niveles de clandestinidad que transformaron en sombras entre las sombras los primeros pasos de la lucha obrera. Todo no fue fácil, ante las demandas organizadas con carácter general, el Estado, bajo la presión del capital, respondió masacrando a grandes masas obreras, incluyendo las mujeres y los niños.

 

D. La prensa obrera

 

El estado de conciencia de la masa obrera fue adquiriendo un nivel técnico que los empujo a aprender el manejo de los medios de comunicación. Pero, no bastaba con crear medios de información, sino que también fue necesario que los trabajadores crearan programas de alfabetización, los cuales estaban compuestos por otros trabajadores que, después de las largas jornadas de trabajo, se reunían con los analfabetos para que aprendieran a leer y pudieran comprender mejor a otros obreros que, en otras parte de la tierra se batían por defender los mismos derechos.

 

La imprenta obrera fue un valioso instrumento que cambió los métodos de lucha de los trabajadores. Aquí se fue mostrando en forma didáctica la explotación y al mismo tiempo, dando las posibilidades de organización que permitieron al trabajador tomar iniciativas que invitaban a recrear su realidad, creándose un fuerte contingente de intelectuales obreros, que después se transformarían en el pilar ideológico del país.

 

“La prensa es un arma poderosa y los socialistas tienen un gran cariño por la prensa y gastan gran actividad para su progreso. Desde las columnas de la prensa el socialismo hace notar gráficamente los absurdos y defectos monstruosos que existen todavía en el día de hoy amparados por la sociedad burguesa y adoptados como costumbres.”[3]

 

El Estado, preocupado por la conciencia que adquirían los trabajadores, actuó con inmediata y firme decisión: Clausuraban las imprentas obreras, perseguían a sus redactores, y en muchos casos, cuando los obreros descubrían que la autoridad vendría a requisar sus valiosos instrumentos de liberación, desarmaban las pequeñas imprentas y cada obrero se llevaba una pieza para esconderla en su casa. Después que los aparatos inquisidores se retiraban, ellos volvían a instalar las máquinas, en otros lugares, para continuar con la necesidad de defender sus derechos y poder llegar a todos los trabajadores.

 

“Procuraremos obtener todo los que aspiramos por la fuerza de la razón, pero, si los oídos de los dirigentes se quedan sordos, haremos sentir entonces el efecto que produce la razón de fuerza, sin vacilaciones y al precio que las circunstancias lo requieran”[4]

 

Para establecer la creación de medios de prensa obrera, los trabajadores alcanzaron a reunir grandes sumas de dinero, mediante actividades en beneficio al desarrollo del trabajo comunicacional.

 

“La prensa nace a la vida del periodismo obrero con el propósito de analizar..., la emancipación de las clases oprimidas... No ha habido un solo diario que haya dicho o que haya sabido interpretar nuestros propósitos con las alturas de mira...”[5]

 

No tiene importancia tratar de analizar las tendencias ideológicas que se fraguaban al calor de la emancipación de la clase trabajadora, lo importante es que estas constituían un despertar y como todos los despertares, imponía direcciones ideologías en todos los sentidos, pero lo más importantes, es que todas tenían una misma preocupación.

 

“Queremos que todos contribuyan, en las diversas aspiraciones de cada cual, a dar cima con los propósitos que nos son comunes. El deber de la prensa obrera supone rebatir ideas del adversario o del enemigo.”[6]

 

E. Formación de cuadros políticos

 

Unas de las preocupaciones que se planteaban en la labor de defensa de sus necesidades, fue el compromiso de defender esos derechos, poniendo fin a las actitudes voluntariosas, las cuales, por su género, se transformaban en expresiones impredecibles que no permitían establecer programas de trabajos adecuados a la necesidad. Por otro lado, tales expresiones de voluntad espontánea, eran una expresión carente de conciencia social por cuanto negaban el compromiso real del obrero para con la lucha que se gestaba. Insistían en instruir al trabajador, quien llegaba a establecer una conciencia que revitalizaba a las organizaciones obreras.

 

Tuvieron que enfrentar muchas batallas y este fenómeno ha sido acuciosamente estudiado por los responsables de esta área de estudio, llevándolos a establecer interesantes teorías sobre la vida de los obreros, y que no dejan de sorprender.

 

Al referirnos al movimiento obrero en Chile, sin dudas que nos encontramos frente a un gran evento histórico, que constituye un legado trascendental en la vida política y desarrollo social de los chilenos, especialmente cuando este movimiento se sostuvo bajo un carácter autodidacta y cambió para siempre la geografía política de Chile.

 

Uno de los aspectos fundamentales de la formación del movimiento obrero en Chile, es que estaba compuesto por obreros y no por una elite obrerista o intelectuales que asumían posturas obreristas, Fueron los obreros quienes dieron identidad a su organización y para ellos crearon los medios adecuados que les permitiera establecer un mecanismo de denuncia y defensa de sus intereses.

 

Cuando se habla de educación y formación de los trabajadores en Chile, no se puede omitir la más importante figura de los trabajadores, a un hombre creado por ellos y que dedicó sus sueños en torno a defender al obrero de su tiempo, don Luis Emilio Recabarren. Había que educarse, para eso crearon las sociedades mutualistas; había que crear instancias superiores de organización, para esos se crearon los gremios y el sindicalismo; había que defenderse, para eso crearon las huelgas organizadas como arma de lucha; había que establecer transformaciones sociales, para eso crearon el cooperativismo, el que fue una gran instancia revolucionaria con el objetivo que apuntaba a socavar desde el interior del sistema las estructuras económicas y políticas.

Y no fui sabio,

ni Mesías,

ni el padre de Chile,

ni el padre de la lucha,

sino una urna obrera

que buscó respuesta en voz alta,

y puso nombre a cada sollozo.

Y pienso, finalmente,

ahora que he muerto,

que alguna vez un niño,

vestido de niño,

con risa de niño,

me amará;

sin temor

a que la luz desaparezca

en medio de su canto.”[7]

Don Luis Emilio Recabarren, guía de la conciencia nacional de Chile, supo instituir, junto a los trabajadores, una heroica lucha de liberación de los explotados chilenos, la que terminó por politizar la conciencia laboral, en un modelo de lucha a recrear, guardando ante estos nuevos desafíos, la estricta identidad de grupo y nación.

 

F. El concepto tecnológico como modelo

 

Si tenemos que hacer un alto para poder comprender lo que hoy acontece con las comunicaciones, sin dudas que debemos recular, calmar las pasiones y mirar la historia de la humanidad para buscar ejemplos que puedan servirnos de modelos que podamos adaptar a nuestra realidad.

 

El siglo XX se inicia con la imprenta, sin bien la imprenta data de los tiempos de Gutenberg, esta era propiedad de la burguesía y hasta la fecha sólo obedecía a esas necesidades. El mismo siglo concluye con la revolución tecnológica de la Internet, pero al igual que la imprenta, en su inicio es de dominio exclusivo de la burguesía y las clases pobres acomodadas, salvo raras acepciones. Este es un siglo que establece un medio de comunicación que aísla, al acentuar las diferencias de clases, equivale al rol del teléfono en los años cincuenta.

 

El fenómeno, concebido bajo el nombre de Internet, fue con el fin de permitir al comercio la creación de un mercado globalizado y el control sobre los pobres menos pobres. Toda esta actividad, se desarrolla mediante una dependencia económica, ahora, no con los salarios miserables, sino que a través del crédito. El trabajador actual se transforma en esclavo de las compañías de crédito y tiene que trabajar para pagar los grandes intereses que estas compañías imponen. Curiosamente, desde finales del siglo XIX, este modelo, sin Internet, se había creado en las oficinas salitreras, donde al trabajador se le pagaba con vales de mercancía que tenía que canjear en los almacenes que eran propiedad de las mismas compañías (pulperías). Estos vales, “Economía es Riqueza”, no alcanzaban a cubrir las necesidades del obrero, quien también tenía que pagar otros productos que recibía a crédito durante el mes de trabajo, para poder subsistir. En conclusión, los obreros pertenecían a las compañías y no podían abandonar sus sitios laborales hasta que no pagaran sus deudas.

 

Hoy, al igual que en los viejos tiempos de las salitreras, el trabajador pobre y el menos pobre han perdido la libertad y transformado en propiedad de los bancos, los que también son propiedad de las transnacionales.

 

La Internet ofrece las mismas garantías a los trabajadores del mundo, pero solo a aquellos que pueden comprar un aparato de computación que les permita entrar al mercado, estableciéndose así, que comprar un computador implica poseer una situación con cierta solvencia económica, transformando al que compra, en un potencial cliente que terminará siervo de las multinacionales.

 

Los recursos económicos de un trabajador no permiten el acceso a la compra de un computador, como tampoco incurrir en los gastos de comunicaciones que implican, pero, para más desgracia, tampoco posee el acceso al conocimiento que le permita desarrollar una conciencia en torno al empleo y manejo de estos equipos de comunicaciones y trabajo. El acceso a la Internet en los países pobres es un lujo muy oneroso.

 

La imprenta del 1900, se componía de maquinaria que imponían al trabajador el aprendizaje de metalurgia, electricidad, química; se tenía que conocer las características y principios de la tinta, las texturas y calidades del papel; había que realizar instalaciones eléctricas que alimentaran a las prensas y regularan los voltajes adecuados para su funcionamiento, como también, había que hacer funcionar la Linotipia, la cual creaba líneas completas de tipografía para agilizar la fabricación de los artículos. Aquí, en el crisol se fundían los metales, se aliaban y lentamente se iba deletreando las aspiraciones de los desposeídos. La Linotipia fue para la imprenta, lo que hoy es el proveedor de redes para el computador doméstico.

 

Hoy nos vemos enfrentados a una tecnología que nos obliga a estudiar los diferentes lenguajes que se han desarrollado para tales fines. Desde la rudimentaria creación de documentos en formato HTML a los lenguajes y sub-lenguajes Perl, C, C++, AppleScript, Python, Tcl, Unix Shell, Visual Basic, java, etc. sin tomar en consideración los múltiples programas que permiten ejecutar las funciones básicas de los ordenadores.

 

A diferencia de la imprenta, donde se asocia una imagen a un objeto, la nueva tecnología posee un nivel de abstracción multidimencional que dificulta el aprendizaje. No es posible explicar a un ser humano el funcionamiento de la Internet y menos, que es un ordenador, sin que la persona se encuentre frente al cuerpo en estudio y pueda experimentar los niveles de funcionamiento.

 

Mientras no logremos crear un programa de alfabetización tecnológica y que obedezca a un programa político-ideológico, seguiremos víctimas de un voluntarismo y de la incapacidad política de los dirigentes de izquierdas, quienes hasta ahora, no logran comprenden la perspectiva científica del rol de los medios de comunicación en las luchas sociales. Mientras no nos preparemos para tomar el control de los medios de comunicación, la izquierda seguirá víctima de estos dirigentes discapacitados y quienes no han logrado sintetizar el esfuerzo de las grandes luchas por alcanzar el derecho a decir los que se piensa y a defender con nuestras propias voces lo que se logra.

 

Lo que sucede con el devenir del movimiento obrero en Chile, se lo dejo a los historiadores, pues mi preocupación actual es citar un modelo de heroicidad que, estoy seguro, es un ejemplo a imitar por todos los seres libres de pensamiento y honestos de la tierra.

 

Al hacer un recuento de lo que se le debe al movimiento obrero en Chile, o a los sostenedores de los diversos partidos de tendencia marxista, sin lugar a dudas que nuestras conclusiones han de ser destinadas a aplaudir todo lo que en han ganado los trabajadores para su bienestar.



[1] Luis Emilio Recabarren. El Pensamiento de Recabarren. Santiago, ed. Austral, 1971. II, Pág. 117.

[2] Oc. Tomo I, pág 70

[3] Oc. Tomo I, pág. 72

[4] El Trabajo. Tocopilla, 18 de julio 1903.

[5] La Democracia, Santiago 14 de diciembre 1900

[6] La Democracia, Santiago 7 de abril 1901

[7] Letelier-Ruz, Elias. Symphony: Recabarren Saluda a la flecha. Dorion, Quebec: Ed. The Muses' Company 1988 English\Castellan edition, trans. Ken Norris


Seguridad Política & Seguridad Estratégica

Ponencia
Encuentro Antiimperialista Mundial
Assisi Umbría
Italia, Agosto 2000
30 de julio - 6 de agosto

1) Desde la prensa obrera a la Internet

a) Palabras preliminares
b) La creación
c) El despertar de los trabajadores
d) La prensa obrera
e) Formación de cuadros político-técnicos
f) El concepto tecnológico como modelo

2) La izquierda actual como enemigo de la izquierda

a) Incapacidad política de los dirigentes
b) Desconocimiento de la tecnología
c) Olvido histórico
d) La lucha política
e) Creación de cuadros técnico en comunicaciones
f) Estandarización del lenguaje como modelo cultural

3) Los servicios de Internet gratis

a) Arquitectura del lenguaje a través de los simbolismos
b) Internet gratis o caballo de Troya
c) Lectura de códigos
d) Identificación de grupo
e) Lenguajes y códigos
f) Infiltración generalizada

5) Informaciones no trasmisibles.

a) Ejemplos de transgresión a la seguridad
b) Los correos electrónicos
i) Correos CC
ii) Correos Bcc
iii) Correos de listas

4) Espías buenos y las tácticas del miedo

a) El síndrome 1984
b) Echelón
c) Un nuevo movimiento y una nueva amenaza
d) La tecnología del miedo
e) La trasparencia de los métodos coercitivos
f) El acceso a la información
g) Abandono de la militancia

6) El origen de la criptografía

a) Lenguaje natural y cognitivo
b) La necesidad del secreto
c) Estados de beligerancia
d) Burlar al enemigo
e) Desconcertar a grupos y a individuos
f) La confianza en la seguridad
g) ¿Qué es criptografía?
h) Fundamentos de Criptografía
i) Encriptar y descriptar
j) ¿Espionaje a domicilio o Caballo de Troya?
l) Los riesgos de la libertad
m) ¿Quién habla de contraespionaje?

8) Conclusión


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